martes, 30 de diciembre de 2014

Selfie



White Illustrations
Ilustración encontrada en http://aspirinsnotenough.tumblr.com/


Dice que me va a tener que follar
por todas partes
dice que me va a hacer un regalo
cubriéndome de aceite
como a las actrices porno
con las que se pajea frente
a la pantalla del móvil 
mientras se le cansa el brazo 
con el que sujeta el teléfono,
el mismo teléfono en el que
mira mis fotos 
y dice que me quiere follar
y no me quiere para hablar
y no me quiere para más
y no me quiere.
Y yo, 
pues tampoco.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Raro. Define raro.


"Aquí tienes una vela para alumbrarte cuando te vayas a acostar.
Aquí tienes un hacha para cortarte la cabeza."
1984 - George Orwell



 Obra de Lisa Falzon
             


Hablar con ella es comer un pastel
castigada  contra la pared.
Es tambalear de repente
y que se te congelen las manos.
Tener que decir gracias
y dudar.

Contar
una
dos
y tres
mentiras.

Hablar con ella es destrozarse
los nudillos contra la pared
mientras suena la vie en rose.

Mirarse al espejo
y preguntar
¿quién ha apagado la luz?

                Calma
aún quedan velas.

domingo, 12 de octubre de 2014

Minutos después de P.

Alimentar el alma a cañonazos
alimentar el duelo
a punta de espada
falsa es la boca que pronuncia las palabras
abdicar las pretensiones de mi cuerpo
para con el tuyo
abandonar los designios

alimentar el alma a cañonazos
alimentar el alma a punta de espada
tu integridad
se descompone en la desdicha
mi integridad
se descompone

la ambición de poseer tus manos
de posar mis manos en tus manos

despreciar la sonrisa efímera de tu rostro
incandescente en el fulgor de un estallido
deshaz los nudos
las cadenas hechas de promesas
tus artimañas no sirven para nada
vacío es el legado
la desesperanza, el anhelo, lo ilusorio
el anhelo de lo invisible
el anhelo de lo efímero
cegar el mar con la espesura de tu cuerpo


despedaza mi presente
delimita mis derechos
como a un infante

antes de que empiece a arder.

Como si quisiera


Estaba rodeada de mujeres de voces melódicas y narices orgullosas. 
Él raspaba con el sonido de su voz. Y yo conocía su tacto mucho antes de rozarle, tenía aquel tipo de piel curtida de sol y salitre, ligeramente suelta, como si quisiera despegarse de sí mismo, y asombrosamente suave por la edad. Sabía incluso el olor que desprendía, una mezcla de roble con azúcar y cenizas. Lo conocía muy bien, lo había olido en varios cuerpos antes de aquel momento. Y él probablemente lo intuía. Su sonrisa se proyectaba sala a través, me acariciaba las piernas. Su sonrisa se acercaba a mis piernas y el sonido de su voz me raspaba. Crucé las piernas, giré la cara. Aún no era el momento. Él no lo entendería todavía.

4:47 AM

El silencio resuena en tus oídos y acaba estallando en tus torpes y temblorosas manos que violentamente marcan un número que, sin ningún motivo que lo justifique, aún conservas en la memoria. Silencio. Da señal.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Sobre el hambre y las ganas de comer

Acércate a esta incauta que teje y desteje a tu antojo
prometo estar callada y ocultarte las verdades.

Deslízate despacio 
por el dorso de mi mano,
para 
poder
saciarnos
ensuciarnos
esponsorizarnos
Deslízate despacio
por el dorso de mi mano


ignorando las normas impertinentes que regulan los movimientos que rigen cómo explorarnos los huecos y desgastarnos los huesos que van destinados a alguien mejor.




Obra de Nadiia Cherkasova

lunes, 11 de agosto de 2014

El momento de decir manzana
























Adams apple and the feet of clay - twinklestar on Polyvore



He olvidado nombres y rostros,
objetos preciados, secretos inconfesables,
he olvidado paisajes de ensueño,
hostales de mala-muerte, canciones de verano,
cumpleaños, direcciones, aniversarios,
contraseñas, pseudónimos, datos bancarios,
he olvidado llamar a mi madre, contestar los putos whatsapps de la gente que no veo más allá de la pantalla, tirar la basura, poner la alarma, cerrar la llave del gas...
pero recuerdo el olor de la primera vez que estuve en Filipinas,
cuando tú venías en un vuelo de American y yo me iba haciendo escala en Singapur, 
recuerdo la libélula que intenté traer desde Manila, Sharon se llamaba, creo que murió por la presión o la falta de oxígeno, no estoy segura, Sharon habría sido la primera libélula en viajar en un vuelo internacional.
Recuerdo hasta el estúpido programa de madrugada en aquel hostal de la calle Pez o Tres peces, eso no lo recuerdo, pero la respuesta era claramente manzana. 
También recuerdo tu sonrisa al volver a ver el mar, y follar como si no hubiera un mañana, sin percatarnos del aparato estropeado que se vertía por el suelo y empapaba las toallas.
Recuerdo tu mirada y sentirme amada mientras me quedaba dormida viendo porno setentero desde la cama. O cómo regresé a casa llorando tras conocer a I.
Recuerdo lo que sentí cuando supe que ibas a ser padre
y que tu  hija se llamaría casi como yo.
Casi, contigo siempre hay un casi
en lo que a efectos contables se refiere, en lo emocional es otra cosa, un "all in", todo de pleno, sin engaños, sin mesura, lo nuestro sí que es puro y no lo que te metes por ahí de borrachera.
Quería hablar de todos aquellos a los que he querido y solo me sales tú.
Quería hacer memoria porque de un tiempo a esta parte he olvidado eso de estar enamorada.
Desfilan cuerpos y rostros por mi memoria, pero no me dicen nada...
No me despiertan nada, nada comparable a la pureza, a lo primario, a tu olor, nada, nada es comparable a ti y he tardado años en darme cuenta pero es así y no te atrevas a negarlo.  Tú y yo tenemos historia.
Ese brillo en los ojos que se borra con el tiempo en nosotros perdura, es eterno.
Llevo el vestido verde que detestas, ese que dices que parece que tiene borlas de cortina...
Quería hacer memoria porque pensaba que se me había olvidado eso de estar enamorada.



domingo, 20 de julio de 2014

"Yo no te voy a querer." me advierte.
"Yo no quiero que me quieras
quiero que me folles."
Y el marcador se pone a cero.


El cielo nos observa con sus ojos 
de ciego mientras incrustas
tu lengua entre mis labios.
Sujeto tus manos aceleradas
y te empujo al borde de la noche.
Falta poco y no tengo prisa.
Háblame de las montañas de miembros
entremezclados, de las vacunas placebo,
de los extraños que se derrumban 
en medio de la calzada y sacan
a relucir los recuerdos de sus
familias fraccionadas. 
Una vez tuve una bala en el pecho
y me dolía respirar,
una vez tuve una bala en el pecho
y sonaba a soldaditos de plomo 
chocando bajo el agua, 
pero olía a desgracia y me recordaba
a las cicatrices de mi padre.
Hay un hombre clavándose entre nosotros 
con la mirada mientras incrustas
tus dedos entre mis piernas.
Falta poco y no tengo prisa.
Los pájaros anidan en la basura,
y tú tienes los restos de un naufragio
por recoger. Aléjalos de mí.



Obra de Zhou Fan

sábado, 3 de mayo de 2014

Agitar antes de usar

La indiferencia es el peor de los castigos,
por eso he de morderte siempre los párpados
y susurrarte palabras inventadas
mientras duermes, 
palabras que codifican la musicalidad 
de la ternura que generas
en mis pupilas.

Y cuando la histeria colectiva 
de los pájaros cosmopolitas
resuena en tu ventana y
 abres los ojos sin verme
no tengo más opción que
destensar las cuerdas
de esta torpe mandolina ahogada
que ordena mis sentimientos.

La luna 
no nos ve
tras los cristales empañados.

.






domingo, 9 de marzo de 2014

Es la hora

Escultura de Sam Jinks


Llegó el momento.

Sentadas
una frente a la otra
con los dardos sobre las piernas
tanteamos el aire
para no fallar.
Para,
no.

Envueltas
por una nube indivisible
escupimos sustancias tóxicas.

La piel se cae
lentamente.

Beware

En mi boca habita la innombrable, 
la temible criatura
que te arrebataría
el aliento
si tuviese la oportunidad,

que te arrancaría el sexo
egoísta y premeditadamente,

a ella no le importa la
dulzura de tus ojos mentirosos,
y sabe lo de las voces que oyes
en la oscuridad,

pero ella piensa con 
las vísceras y no conoce
la luz, y no conoce
el amor, y no se rige
si quiera por la inmoralidad
que tanto promulgas.



Perros

Hace días que me siguen los perros. Les oigo hablar en clave y olfatear mis huellas. El pequeño acecha en las esquinas, el más franco me apunta desde la ventana. Los perros, me siguen a todas horas. Les oigo apostar sobre los días que me quedan. Y se ríen con el pecho hinchado. A la huérfana apátrida se le acaban las historias.



Ilustración de Ryan Andrews

miércoles, 29 de enero de 2014

Llora

Te ofrezco carta blanca
y pierdes perspectiva.
Tu hija lleva horas sin comer,
está sucia y tiene fríos los talones.
Pero es una pequeña cabezona
y llorará hasta vaciarse los pulmones.
El instinto hace que juegue
sus propias cartas.


domingo, 26 de enero de 2014

Universos epidérmicos

Basado en la Teoría de las Partículas Esenciales de Bárbara Nita


He creado constelaciones
con tu nombre
en la piel de mis amantes
y aún reniego la firmeza
de mi lealtad.

Tu cuerpo se compone
de átomos que se repelen
al sonido de mi voz,
desplomándose en el aire
como bolas de naftalina.



Obra de Julian Callos


jueves, 23 de enero de 2014

Puntos suspensivos

Ilustración de Erika Lugo


Tienes las encías cosidas
y los huecos de los dientes dulces

me pregunto qué sería de ti
si te deshilachase las arterias

si te absorbiese las ideas
como un mosquito

qué quedaría de ti
después de todo eso.



Mírame

Tengo las comisuras rotas
de ser tan feliz
y me relacionas
con el sabor del hierro
en tu saliva.

Expatriada de ti
sólo poseo las miradas
inocuas de los extraños.


sábado, 18 de enero de 2014

Hazlo


Ilustración de Keith P Rein

Si te pido que me abraces
apriétame hasta que sientas
el aire de mis pulmones,

me duelen las pestañas 
de guardar la compostura.

Y hace tiempo que no distingo
una caricia de un pellizco
o una bofetada,
que no encuentro diferencia
en que me frotes el sexo
o me lamas la cara.

Que me haces ser
como crees que soy
pese a mis resistencias.

De un tiempo a esta parte
no vamos a la cama 
sin los zapatos puestos,

para salir corriendo
cuando sea necesario.
.

viernes, 17 de enero de 2014

La balada de la noche ciega

Obra de Richard Vergez

Es la noche de las piedras ardientes
frente a la casa de los caníbales.
El cielo opaco se derrama
sobre una fuente seca
y un temblor en el labio inferior
te advierte del peligro.
Deshaces los nudos
que te atan a la tierra
mientras los chicos corren 
cuesta abajo
haciendo estallar
a los sapos.
"Abres tanto los ojos
que duele mirarte."
Sale humo 
de la casa de los caníbales
y se encienden tus ganas 
de marcharte.
Una balada se oye
desafinada, pero aun así,
te atrapa.