lunes, 11 de agosto de 2014

El momento de decir manzana
























Adams apple and the feet of clay - twinklestar on Polyvore



He olvidado nombres y rostros,
objetos preciados, secretos inconfesables,
he olvidado paisajes de ensueño,
hostales de mala-muerte, canciones de verano,
cumpleaños, direcciones, aniversarios,
contraseñas, pseudónimos, datos bancarios,
he olvidado llamar a mi madre, contestar los putos whatsapps de la gente que no veo más allá de la pantalla, tirar la basura, poner la alarma, cerrar la llave del gas...
pero recuerdo el olor de la primera vez que estuve en Filipinas,
cuando tú venías en un vuelo de American y yo me iba haciendo escala en Singapur, 
recuerdo la libélula que intenté traer desde Manila, Sharon se llamaba, creo que murió por la presión o la falta de oxígeno, no estoy segura, Sharon habría sido la primera libélula en viajar en un vuelo internacional.
Recuerdo hasta el estúpido programa de madrugada en aquel hostal de la calle Pez o Tres peces, eso no lo recuerdo, pero la respuesta era claramente manzana. 
También recuerdo tu sonrisa al volver a ver el mar, y follar como si no hubiera un mañana, sin percatarnos del aparato estropeado que se vertía por el suelo y empapaba las toallas.
Recuerdo tu mirada y sentirme amada mientras me quedaba dormida viendo porno setentero desde la cama. O cómo regresé a casa llorando tras conocer a I.
Recuerdo lo que sentí cuando supe que ibas a ser padre
y que tu  hija se llamaría casi como yo.
Casi, contigo siempre hay un casi
en lo que a efectos contables se refiere, en lo emocional es otra cosa, un "all in", todo de pleno, sin engaños, sin mesura, lo nuestro sí que es puro y no lo que te metes por ahí de borrachera.
Quería hablar de todos aquellos a los que he querido y solo me sales tú.
Quería hacer memoria porque de un tiempo a esta parte he olvidado eso de estar enamorada.
Desfilan cuerpos y rostros por mi memoria, pero no me dicen nada...
No me despiertan nada, nada comparable a la pureza, a lo primario, a tu olor, nada, nada es comparable a ti y he tardado años en darme cuenta pero es así y no te atrevas a negarlo.  Tú y yo tenemos historia.
Ese brillo en los ojos que se borra con el tiempo en nosotros perdura, es eterno.
Llevo el vestido verde que detestas, ese que dices que parece que tiene borlas de cortina...
Quería hacer memoria porque pensaba que se me había olvidado eso de estar enamorada.



5 comentarios:

  1. te sabrá a poco decir qué bonito, quizás añicos en el pecho va mejor; pero qué bonito!! gracias por tu permanente exposición, es un regalo

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    1. María, muchas gracias por tus palabras. Saber lo que te ha generado sí que es un regalo. Un abrazo.

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  2. Pum Pum Pum Pum Pum Pum...tú me has enamorado tantas veces...y lo sigues haciendo. Adoro tus letras. Te adoro.

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    1. Y yo a ti, compañera de versos e historias interminables.
      Muaks!

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  3. De vez en cuando lo vuelvo a leer.... Que bonito y que jodido....

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