sábado, 6 de septiembre de 2014

Sobre el hambre y las ganas de comer

Acércate a esta incauta que teje y desteje a tu antojo
prometo estar callada y ocultarte las verdades.

Deslízate despacio 
por el dorso de mi mano,
para 
poder
saciarnos
ensuciarnos
esponsorizarnos
Deslízate despacio
por el dorso de mi mano


ignorando las normas impertinentes que regulan los movimientos que rigen cómo explorarnos los huecos y desgastarnos los huesos que van destinados a alguien mejor.




Obra de Nadiia Cherkasova

lunes, 11 de agosto de 2014

El momento de decir manzana
























Adams apple and the feet of clay - twinklestar on Polyvore



He olvidado nombres y rostros,
objetos preciados, secretos inconfesables,
he olvidado paisajes de ensueño,
hostales de mala-muerte, canciones de verano,
cumpleaños, direcciones, aniversarios,
contraseñas, pseudónimos, datos bancarios,
he olvidado llamar a mi madre, contestar los putos whatsapps de la gente que no veo más allá de la pantalla, tirar la basura, poner la alarma, cerrar la llave del gas...
pero recuerdo el olor de la primera vez que estuve en Filipinas,
cuando tú venías en un vuelo de American y yo me iba haciendo escala en Singapur, 
recuerdo la libélula que intenté traer desde Manila, Sharon se llamaba, creo que murió por la presión o la falta de oxígeno, no estoy segura.
Recuerdo hasta el estúpido programa de madrugada en aquel hostal de la calle Pez o Tres peces, eso no lo recuerdo, pero la respuesta era claramente manzana. 
También recuerdo tu sonrisa al volver a ver el mar, y follar como si no hubiera un mañana, sin percatarnos del aparato estropeado que se vertía por el suelo y empapaba las toallas.
Recuerdo tu mirada y sentirme amada mientras me quedaba dormida viendo porno setentero desde la cama. O cómo regresé a casa llorando tras conocer a I.
Recuerdo lo que sentí cuando supe que ibas a ser padre
y que tu  hija se llamaría casi como yo.
Casi, contigo siempre hay un casi
en lo que a efectos contables se refiere, en lo emocional es otra cosa, un "all in", todo de pleno, sin engaños, sin mesura, lo nuestro sí que es puro y no lo que te metes por ahí de borrachera.
Quería hablar de todos aquellos a los que he querido y solo me sales tú.
Quería hacer memoria porque de un tiempo a esta parte he olvidado eso de estar enamorada.
Desfilan cuerpos y rostros por mi memoria, pero no me dicen nada...
No me despiertan nada, nada comparable a la pureza, a lo primario, a tu olor, nada, nada es comparable a ti y he tardado años en darme cuenta pero es así y no te atrevas a negarlo.  Tú y yo tenemos historia.
Ese brillo en los ojos que se borra con el tiempo en nosotros perdura, es eterno.
Llevo el vestido verde que detestas, ese que dices que parece que tiene borlas de cortina...
Quería hacer memoria porque pensaba que se me había olvidado eso de estar enamorada.



domingo, 20 de julio de 2014

"Yo no te voy a querer." me advierte.
"Yo no quiero que me quieras
quiero que me folles."
Y el marcador se pone a cero.


El cielo nos observa con sus ojos 
de ciego mientras incrustas
tu lengua entre mis labios.
Sujeto tus manos aceleradas
y te empujo al borde de la noche.
Falta poco y no tengo prisa.
Háblame de las montañas de miembros
entremezclados, de las vacunas placebo,
de los extraños que se derrumban 
en medio de la calzada y sacan
a relucir los recuerdos de sus
familias fraccionadas. 
Una vez tuve una bala en el pecho
y me dolía respirar,
una vez tuve una bala en el pecho
y sonaba a soldaditos de plomo 
chocando bajo el agua, 
pero olía a desgracia y me recordaba
a las cicatrices de mi padre.
Hay un hombre clavándose entre nosotros 
con la mirada mientras incrustas
tus dedos entre mis piernas.
Falta poco y no tengo prisa.
Los pájaros anidan en la basura,
y tú tienes los restos de un naufragio
por recoger. Aléjalos de mí.



Obra de Zhou Fan

sábado, 3 de mayo de 2014

Agitar antes de usar

La indiferencia es el peor de los castigos,
por eso he de morderte siempre los párpados
y susurrarte palabras inventadas
mientras duermes, 
palabras que codifican la musicalidad 
de la ternura que generas
en mis pupilas.

Y cuando la histeria colectiva 
de los pájaros cosmopolitas
resuena en tu ventana y
 abres los ojos sin verme
no tengo más opción que
destensar las cuerdas
de esta torpe mandolina ahogada
que ordena mis sentimientos.

La luna 
no nos ve
tras los cristales empañados.

.






domingo, 9 de marzo de 2014

Es la hora

Escultura de Sam Jinks


Llegó el momento.

Sentadas
una frente a la otra
con los dardos sobre las piernas
tanteamos el aire
para no fallar.
Para,
no.

Envueltas
por una nube indivisible
escupimos sustancias tóxicas.

La piel se cae
lentamente.

Beware

En mi boca habita la innombrable, 
la temible criatura
que te arrebataría
el aliento
si tuviese la oportunidad,

que te arrancaría el sexo
egoísta y premeditadamente,

a ella no le importa la
dulzura de tus ojos mentirosos,
y sabe lo de las voces que oyes
en la oscuridad,

pero ella piensa con 
las vísceras y no conoce
la luz, y no conoce
el amor, y no se rige
si quiera por la inmoralidad
que tanto promulgas.



Perros

Hace días que me siguen los perros. Les oigo hablar en clave y olfatear mis huellas. El pequeño acecha en las esquinas, el más franco me apunta desde la ventana. Los perros, me siguen a todas horas. Les oigo apostar sobre los días que me quedan. Y se ríen con el pecho hinchado. A la huérfana apátrida se le acaban las historias.



Ilustración de Ryan Andrews